domingo, 20 de febrero de 2011

Viajar para cambiar...


Viajar, viajar, viajar.
¡Qué lejos estás,
urbana monotonía!
Un día, otro día y otro día:
dormir , trabajar, comer.
Hábitos imperturbables...
Hoy os rompo
en esta mañana que nace
donde todo es nuevo,
en este rocoso paisaje
donde respiro un sueño.
Viajar, viajar, viajar.
Hasta el cielo posee
un azul intenso de turquesa
y el aire quema y se pierden
los rescoldos de la tristeza.
Cada segundo es novedad.
Cada centímetro inexplorado.
Llenos los ojos de horizonte
del viajero enamorado.
Extrañas lenguas,
músicas inciertas
y las mismas risas
quizás más inocentes.
Viajar, viajar, viajar.
¡Qué lejos estás!

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